miércoles, 31 de diciembre de 2014

EL ABORTO

FISCALES, POLICIAS, POLÍTICOS y CURAS


Guillermo Arenas Escudero



Así como en la Edad Media se discutía, como un asunto teológico de gran seriedad, cuántos ángeles cabían en la punta de un alfiler, acá (en estos tiempos) se discute con singular hipocresía sobre el número de abortos que se practican en Chile cada año.

Mientras el Instituto Guttmacher estima en 160 mil los abortos cada año en nuestro país, el ultra-conservador Instituto Melisa, sostiene que no son menos de 11.000 ni más de 23.000.

Seamos francos, sean 11.000, 30.000, 50.000, 100.000 o 160.000 los abortos en Chile...que se practican...se practican...sólo que ha surgido la duda: ¿dónde? (porque por acá no, dicen las clínicas cuicas)

La Ministra de Salud del actual gobierno expresó su creencia que las chiquillas ABC1 se los practican en clínicas ABC1 (como saben dijo que las cuicas abortan en clínicas cuicas, que es lo mismo, no?)
.
S.E. la Presidenta de la República aceptó (le pidió) la renuncia tan pronto se enteró de aquella declaración. Ahora, la Ministra es Exministra.

El destino suele transformar una comedia en una farsa. (No necesito hacer notar que ambas  -Presidenta y Exministra- amén de mujeres,  están y han estado a cargo de la salud pública, militan en partidos primos hermanos y ambas son médicos cirujanos de la Universidad de Chile). A la trágicamente cómica hipocresía respecto del aborto...le sigue la farsa hipócrita respecto de la renuncia. Farsa sobre farsa.

Decir, tanto como intentar negar, que "las cuicas abortan en lugares cuicos", lleva y conllevan el implícito que las mujeres de clase media abortarían en clínicas de clase media y las mujeres pobres...donde puedan y, con suerte, con la ayuda de alguna comadrona.

Esta tragedia cotidiana invade la decencia de la política, de las policías, del Ministerio Público, de la Iglesia Católica, de la prensa...la integridad ética y moral de nuestro país no resiste análisis alguno...ya no nos queda ni la vergüenza.

Carece de decencia la decisión de La Moneda al aceptar (o pedir) la renuncia de la Exministra por el tema del aborto. Negar la existencia del drama del aborto es el equivalente a sostener que en la RDA no se violaron los derechos de sus ciudadanos. Hacerse el ignorante de las magnitudes del aborto en el país (cuiquerío incluido) restablece y reestrena la "Razón de Estado" (ese viejo argumento que prostituye la política y corroe el alma de toda sociedad) como una práctica habitual. La política sigue en caída libre. En esta vuelta La Moneda ha hecho una contribución sustantiva.

Se señala como justificación de la aceptación (o petición) de la renuncia que el aborto es un delito, por tanto, una funcionaria pública al enterarse de él, está en la obligación de denunciarlo. (Les aseguro que no les tomo el pelo y que La Moneda se parapeta en ese discurso falaz). Resulta obvio que la Primera Autoridad de la República, sabe que en Chile se practican abortos....y que no los denuncia...y que no renuncia...por supuesto que no.

Si nos ponemos en el evento que La Moneda es sincera, las cosas se ponen peores.

660 (seiscientos sesenta) Fiscales de planta desempeñan sus funciones a lo largo del territorio nacional todos los días y ninguno de ellos se ha anoticiado que en Chile, se comenten entre 20.000 y 160.000 delitos de aborto. (es como para dejar de pagarles el sueldo, no?)

Decenas de miles de carabineros y policías civiles desempeñan sus funcionaes a lo largo del territorio nacional todos los días y ninguno de ellos se ha anoticiado que en Chile se comenten entre 20.000 y 160.000 delitos de aborto. (es como para darles de baja, no?)

Con todo, deseo afirmar de manera categórica que los fiscales y los policías, con y sin uniformes, no son imbéciles. No, no lo son. Tampoco creo que ellos piensen que los chilenos somos huevones.

Seamos serios, hacen la vista gorda, regorda frente al aborto. Y seguirán haciendo la vista gorda. La hipocresía patria ya se los comió con zapatos y todo. Bienvenidos al gran circo donde el delito de aborto es masivo pero quienes lo cometen pasan desapercibidos.

Habría pagado por ver el señor Cardenal de la Iglesia Católica cuando leyó (se cree que estaba dateado de antes) las declaraciones de la Exministra acerca de dónde aborta el cuiquerío.

Apuesto doble contra sencillo que el Cardenal se fue de soponcio y tan pronto se recuperara vio una oportunidad para repetir una vez más su discurso integrista. Por lo demás la iglesia conservadora puede exhibir a su héroe antiabortista: el cura Gerardo Joannon, que resolvía estos incómodos asuntos, en los grupos ABC1, de la manera que el país conoció. Los niños que el padre regalaba, hoy buscan a sus padres. Pero, el cura insiste que era lo mejor para todos.

Sin perjuicio de todo, la Exministra cometió un error grave. Pero cómo se le ocurre hablar de abortos y cuicas delante de un periodista. No es excusa que la entrevista era sobre otro asunto, que lo dijo cuando se había dado paso a una conversación informal.  

Los periodistas están sometidos a una presión inesquivable y devastadora; la noticia, como la educación, como la salud, etc., hoy es una mercancía, Hasta la Navidad es un gran bazar de mercancías, como no lo va a ser una noticia.

Pero en fin.

El capitalismo salvaje es así y es lo que hay.

[Post scriptum: cuántos abortos se han producido mientras usted leía este artículo?]


domingo, 7 de septiembre de 2014


A  QUIÉN  DEBE  SAPEAR
LA  ANI?


Guillermo Arenas Escudero


Cuáles son los principales riesgos que corre nuestro precario Estado democrático de derecho que merecen actividad de inteligencia a su respecto? (Las minúsculas de "democrático" y "derecho" y la mayúscula de "Estado" no son adornos).
Esta es una pregunta crucial, pues su respuesta establece la función que debe cumplir la Agencia Nacional de Inteligencia (ANI), creada en octubre de 2004.
Esta pregunta ronda, sin respuesta clara, desde que en mayo de 1993 se creara la Dirección de Seguridad Pública e Informaciones (DISPI), dejando atrás la tortuosa “Oficina” que transgredió desembozadamente las normas democráticas y rozó la violación de los derechos humanos, todo ello en el Gobierno del Patricio Aylwin. (1)
En aquélla época había cierta opinión mayoritaria en indicar dos funciones principales para la DISPI:
1.- Producir inteligencia respecto de las actividades de los militares. La razón de ello lo probó el llamado “boinazo” del que el Presidente Aylwin tuvo antecedentes con más de 20 días de anticipación.  (Hasta hoy, la costumbre de deliberar y estar al asecho del poder no ha amainado en el ejército, la marina, la aviación e inclusive en la policía uniformada),
2.- Producir inteligencia respecto de la actividad del crimen organizado, en particular en narcotráfico y lavado de dinero. (2)
Nunca se ha sabido, por propia boca del primer y actual Director la ANI, (Nombrado por Ricardo Lagos y Michelle Bachelet) cuál es la misión principal del organismo.
La sorpresa la dio el Jefe de la ANI designado por Sebastián Piñera.
En los últimos días de junio de 2014, dio una entrevista al semanario “Qué pasa”. (3)
También las concedió a otros medios, pero estas son explícitas de su pensamiento. Inequívocas.
        “Cuáles son los principales riesgos que Chile enfrenta hoy?”
Así, sin preámbulos ni aspavientos, Juan Andrés Quezada, periodista de esa revista, lanzó su pregunta al más importante personero de la Agencia Nacional de Inteligencia (ANI) de los años 2010 al 2014. Al Big Boss de la inteligencia civil chilena en ese período.
El exjefe de la ANI, sin que se le moviera un pelo de su tupida barba (con toda seriedad aseguran algunos testigos imparciales) le encasquetó la siguiente respuesta:
        "Están los temas tradicionales o que ya se han  perpetuado en el tiempo: la Araucanía, y un fenómeno emergente que es la insurrección anarquista en lo interno.
 ...también...el terrorismo internacional de raíz islámica.".
Qué les parece el rotito?
"Los mapuches", "los anarquistas" y el "terrorismo islámico" fueron (¿son?) para la ANI, los principales peligros de la patria chilena. No hay que ser muy astuto para concluir que el despliegue de sus mejores esfuerzos y de toda la ANI, durante los cuatro años de la presidencia de Sebastián Piñera, se orientó a sapear (producir inteligencia respecto de) las actividades del pueblo mapuche, de los anarquistas y de cuanto semita agareno que abrace el Corán como su libro sagrado.
De patio, no?
        "Es un error aflojar la persecución penal en La                                   Araucanía".
Así reza el titular del artículo que rescata otro de los dichos excéntricos del este personaje peripatético. El racismo destila por entre la tinta con la que se imprimió su respuesta. Qué duda cabe.
Particularmente impresentable es todo aquello, cuando la ANI es el único (¡el único!) organismo del Estado, con la obligación de producir inteligencia (sapear por mandato de la ley) para protección de nuestro precario (repito: ¡precario!) Estado democrático de derecho.
Seamos claros, es necesario saber a quién y/o a qué, puede (debe) sapear nuestra chilensis ANI.
Concédase que no es un asunto menor la producción de inteligencia de un organismo estatal que solamente le da cuenta de su trabajo al mismísimo Presidente de la República.
Inteligencia produce el Ejército, sapea también la Armada de Chile y la Fuerza Aérea (cuyas actividades en la época del Espanto deshonraron hasta el infinito a las FF.AA.).
Suponemos que los servicios de inteligencia de las FF.AA. cumplen con sus deberes esenciales, es decir, que recogen información relevante para la seguridad del país en los países vecinos y otros, la procesan y la entregan para la toma de decisiones, pero…pero…
...Pero, también hay que decir que esas tres instituciones “permanentes” de Chile, sapean a los chilenos hasta el hartazgo, lo hacen sin tasa ni medida. Basta recordar el affaire conocido como “Radio-Cassette Kioto” que involucró a los mega millonarios Ricardo Claro y Sebastián Piñera; a Evelyn Mattei y al Comando de Telecomunicaciones del Ejército de Chile. (4)
El último asesinato político de la época del Espanto (el de Jecar Neghme el 4 de septiembre de 1989) lo planeó y ejecutó la Dirección Nacional del Ejército de Chile (DINE), cuyos partícipes fueron condenados sin que fueren a la cárcel. (5)
En otras palabras, descontadas sus actividades de inteligencia obvias, el ejército, la marina y la FACH, siguen sapeando a los chilenos, como si nada. Por ello es que cuando se escucha decir al exjefe de la ANI que los peligros de la democracia chilena son los mapuches, los anarquistas y el terrorismo islámico, no puede uno concluir sino que nos está embolinando la perdiz.
A eso se dedicó durante 4 años?  Entonces sirvió a intereses que no eran (ni son) los del conjunto del país. Así de simple. 
También Carabineros y la PDI están legalmente autorizados a realizar actividades de inteligencia. Ambas policías, ni juntas ni separadas, han podido, hasta hoy, demostrar que hacen “esa pega”. Cada vez que explosiona una bomba, asaltan un banco o a un vehículo que trasporta de dinero, muere gente en ajustes de cuentas o un par de rateros logran desguañangar un cajero automático, el país se pregunta dónde está el trabajo de inteligencia de las policías.
Por ahora tienen fama de ineptos. (Una sospechosa torpeza e incapacidad). Demasiados medios, demasiado tiempo sin frutos.  
Cada uno de estos organismos de inteligencia tiene una tarea definida. Aunque de todas formas se sobrepasan y excedan “cada vez que es necesario”.
Volviendo a la pregunta inicial: ¿Cuál es la misión de la Agencia Nacional de Inteligencia (ANI)?
Más crudamente: a quién debe (si puede) sapear la ANI.
A quién debe vigilar, qué información  recoger y, luego de analizarla, entregarla a S.E. el (la) Presidente(a) de la  República de Chile.
Las dos grandes tareas de la ANI, si de la salud del Estado democrático de derecho se trata, siguen siendo:
1.- Vigilar estrechamente a los militares que, hasta hoy, son una amenaza evidente para nuestro (precario) Estado de derecho y,
2.- Vigilar cualquier asomo de Crimen Organizado con capacidad de perforar nuestras (precarias) instituciones democráticas y/o militares.
Si no son esas y sus empeños están en husmear mapuches, anarquistas y terroristas de religión islámica,  me temo que ese organismo está desviado completamente del propósito de producir inteligencia para la seguridad del Estado democrático de derecho.
En estos tiempos todos quieren “producir inteligencia” para su propio beneficio, no importa cuán desviados estén  de sus obligaciones legales.
Hasta el Ministerio Público sucumbió a la tentación y se “comprpo” un aparato capaz de interceptar conversaciones telefónicas. No lo han ocultado. Por el contrario, llegaron a la impudicia de mostrarlo en pantalla en noticiario de horario prime.
En público se “justificó” la ilegalidad diciendo que “era para que los fiscales pudieran cumplir” con sus obligaciones con más eficacia. En privado (así corrió por los pasillos de los tribunales) fue en razón de su desconfianza de la PDI.
Así, las cosas, amén de vigilarse mutuamente, los chilenos somos sapeados por los organismos de inteligencia que deben dedicarse a producirla en el marco estricto de sus misiones y obligaciones.
Vigilar mapuches, anarquistas y "terroristas" de confesión islámica, agrava aún más la precariedad de nuestro Estado democrático de derecho.
Por ahora, no queda otra que armarse de paciencia y exclamar como lo hacían mis abuelos:
[¡ HAY SEÑOR, DAME TU FORTALEZA !]


(1)    Como se sabe la “Oficina” se creó a raíz del asesinato de Jaime Guzmán.
(2)    También la DISPI desarrolló actividades de inteligencia respecto de la insurgencia (FPMR(A) y el MJ Lautaro) ambos en fase terminal orgánica y política en aquel tiempo. 
(3)    Revista "Qué pasa". Número 2255, de 27 de junio de 2014, páginas 40-43.

(5)    Brigadier Enrique Leddy Araneda: 5 años LIBERTAD VIGILADA; Coronel Pedro Javier Guzmán Olivares: 3 años, PENA REMITIDA; Capitán Luis Arturo Sanhueza Ross: 3 años, PENA REMITIDA; Coronel Jaime Eduardo Norambuena Aguilar: 2 años, PENA REMITIDA; Mayor Manuel Allende Tello: 541 días, PENA REMITIDA; Capitán Silvio Corsini Escárate: 2 años, PENA REMITIDA.

martes, 5 de agosto de 2014

GAZA,
 la  banalidad  del  mal
  (para proteger la humanidad)


Guillermo Arenas Escudero



«Pasaremos a la historia como los más grandes estadistas
de todos los tiempos, o como los mayores criminales».
 (Goebbels 1943) (*)




Hannah Arendt (Linden-Limmer, Hannover 1906--Nueva York 1975), una judía brillante, como tantos y tantas de su pueblo, como se sabe, fue una teórica política alemana, que en su obra: "Eichmann en Jerusalén", acuñó el concepto (sino la categoría): 'la banalidad del mal'.

Los oficiales de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), su Comandante en Jefe y todos los que participan en los ataques en la Franja de Gaza, no son unos monstruos, ni el pozo donde anida la maldad. Sus actos crueles, conscientes y brutales no tienen atenuantes, ni excusas, ni son inocentes, pero en caso alguno se ejecutan porque ellos tengan una infinita capacidad para la crueldad. Sólo, como dijera la Arendt en relación a los actos de Eichmann, los ejecutan porque son unos burócratas de una máquina de guerra y exterminio al servicio de un objetivo superior, supremo. 

Lenta, imperceptible, pero inequívocamente el Estado de Israel y las FDI han establecido una política de exterminio en contra de todo aquello que se oponga a la 'seguridad nacional israelí'.

La máquina de muerte y destrucción en la Franja de Gaza, constituye el fracaso de Occidente y su cacareado "Humanismo" que vocean con altanero desdén y al que rinden hipócrita culto desde hace ya unos tres milenos.

Finalmente, hoy por hoy, el 'humanismo' es una palabra vacía cuando no está al servicio del poder.

Me refiero a los todos aquellos 'humanismos' euro-occidentales, como el alegre,  optimista y pretencioso de la Ilustración, el del Cristianismo triunfante, o aquéllos  que inspiraran, a su turno, la revolución francesa y la rusa y a toda proeza emancipadora, de esas que se ponen en la Historia como grandes gestas e hitos civilizatorios.

La gran epistemóloga argentina Esther Díaz, (Ituzaingó, Provincia de Buenos Aires 1936) en el "Ñ" del 12 de julio, en su texto “La trampa humanista”, con brillo hace referencia precisamente al término "humanista" y lo descuera.

Nos advierte que 'humanismo' es sólo un término, uno de esos universales, que opera como tecnología de dominación que "...a fuerza de insistencia y buena prensa, ha terminado  por ser aceptado por revolucionarios y reaccionarios, por anarquistas y fundamentalistas, por progresistas y fascistas.".

Para atacar la Franja de Gaza, el Estado de Israel apela a la necesidad de la protección de sus gentes, puestos en peligro por los terroristas de Hamas y demás palestinos.  Se trata a todas luces de una invocación de la supremacía de lo humano, de la preservación de la integridad y la vida de un pueblo y su fe, de la protección y cuidado de lo judío. 

Allí está, entre la bruma del discurso y el negro humo de la guerra: El humanismo, el viejo y solapado humanismo, como justificación de cada disparo, como necesario ante cada muerte.

La Díaz, hace lo de Jantipa con el 'humanismo' pues arroja un balde con orines sobre su sacralidad. "¿Qué supone el humanismo?" (se interroga) que le permite a la "supremacía de lo humano" asolar toda otra existencia: personas con otra piel, otra fe, otras costumbres, mujeres y "hasta niños cuyos derechos son muy recientes"?

En su reflexión continúa y sin tregua: "Georg Lukács en un extremo y Adolf Hitler en el otro. Con las exorbitantes y obvias diferencias, ambos son humanistas. El segundo apostaba a destruir 'seres inferiores' para purificar la humanidad, el primero a que se realizara la revolución en beneficio de la humanidad.". Y remata: "Suele decirse que los torturadores son 'inhumanos', ¿de dónde salió eso? Únicamente el humano tortura o traiciona..."

En nombre de la humanidad (del pedazo de humanidad que tiene poder para ello) es que se hizo y se hace la guerra en países con petróleo o marfil o diamantes. En su nombre se encomendaron los indios para su cristianización, y a los negros se les hizo esclavos y a los pobres, siervos de la tierra.

En nombre de la preservación de la vida de los israelíes atacan la Franja de Gaza.

Los ataques son ejecutados por gente normal, por personas ordinarias, por soldados que solamente obedecen órdenes dadas en una máquina de exterminio: Túneles con armamento, mezquitas, casas de dirigentes de todos los signos, hospitales, escuelas, refugios ONU. <Deben abandonar este lugar> rezan los impresos lazados desde aire. Pero dónde huir?

La muerte y desolación que todo ello acarrea, expresan una maldad extrema. Tan extrema que sólo puede ser ejecutada por gente común y corriente, por un buen padre de familia o una buena ama de casa. Por magníficos sacrificables en las aras de su propia patria. (Vano sacrificio si se cree que en una guerra no hay victoriosos, sino y solamente: víctimas; cualquiera sea el lado en que te encuentres).

Maldad tan extrema, en este y en muchos otros casos, se funda en la prosecución de un gran destino común: nacional, étnico, divino.

El joven oficial de la FDI que teledirige un DRONE y lo deja caer con su carga mortal sobre…bueno sobre cualquiera que sea el objetivo…o que nos envía por la televisión su imagen sobre un tanque haciendo el signo de la victoria, ese joven oficial, en su cotidiano, es un buen hombre, además que sabe hacer con eficiencia y eficacia su trabajo en el campo de batalla. Se le esperará en casa cuando las acciones terminen, le recibirán como un ejemplo del deber cumplido, un salvador de la humanidad israelí que supo cumplir con sus obligaciones.

Ese es el sentido de la banalidad del mal. El que se dejara caer con particular saña sobre judíos, como también de gitanos, masones, comunistas y socialdemócratas en Alemania y fuere ejecutado por alemanes normales, dedicados con fruición a la tarea encomendada.

Hoy cae sobre los palestinos de Gaza, que son muertos, o, con suerte, desplazados, todo por gente común y corriente, por israelíes normales, que de tanto matar y destruir en nombre de sus necesidades, hacen del mal un acto banal.


Esta masacre ya es un asunto que nos atañe a todos. En ese sentido, lo peor para todos está por venir: por un lado, el Estado de Israel luchará fieramente para que los ejecutores de esta masacre queden impunes y por el otro, muchos, (especialmente muchos judíos que en estos días han alzado valerosamente su voz) tratarán que los ejecutores de las masacres asuman la responsabilidad de sus crímenes.

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(*) La frase de Goebbels la cita Hannah Arendt en "Eichmann en Jerusalén"

miércoles, 9 de julio de 2014


EL "PATRÓN EUROPEO" 
DE LAS IZQUIERDAS CHILENAS



Guillermo Arenas Escudero



La izquierda chilena durante el último cuarto del S.XX se hizo, rehizo, reformó, renovó, recompuso, rearticuló, se restableció, repuso, reconstruyó, se restauró, reparó, reedificó, se reanimó, recuperó, recobró, (o como quiera usted llamarlo) a imagen y semejanza de la izquierda europea.

Este dato suele pasar casual o interesadamente desapercibido. Por estos tiempos, cobra mayor importancia atendida la crisis por la que atraviesa la izquierda europea, en particular la de los países peninsulares del sur de ella.

Lo cierto es que la dirigencia (nuestra dirigencia o, al menos, la que importaba) de la izquierda chilena luego del golpe se fue a Europa. Allá fue acogida, regaloneada, también sufrió, qué duda cabe, en lo humano, la añoranza por el terruño lejano. Fueron arribando a un lado y otro del muro que separaba Europa en aquel tiempo.

Dejando de lado a los comunistas que tienen su propia historia europea, el grueso del resto adscribió con rapidez y entusiasmo a las huestes de la socialdemocracia. “Quema lo que has adorado y adora lo que has quemado”, fue la consigna de los constructores del socialismo chileno. Como Clodoveo y los valerosos sicambros que inclinaron la cerviz ante el obispo de Reims, en esta ocasión, los recién llegados del sur de América, lo hicieron ante los líderes de la Internacional Socialistas,  a los que habían vilipendiado por “reformistas” y “pro-yanquis”, hasta poco antes de tomar (obligadamente muchos) el avión que los condujera a Europa. 

[No saben cómo me cuesta decir lo siguiente]: Los radicales, desde mucho antes del golpe, desde los tiempos de Willy Brand, Harold Wilson y Golda Meir, eran miembros plenos de la Internacional Socialista. Alguno de sus dirigentes, inclusive eran vicepresidentes del buró (máximo órgano permanente de la IS). Llegados a Europa, los radicales, fueron desplazados sin mucha elegancia por socialistas, mapus y demases y a duras penas lograban conseguir asiento en las reuniones entre tanto nuevo socialdemócrata converso a la sociedad de  mercado, todo, en menos de la exhalación de un suspiro.

En suma, la izquierda chilena llegó cuando había muro y la Unión Europea era nonata, al menos como se conoce desde 1993 en adelante.

Llegó cuando la socialdemocracia europea, incapaz de levantar una alternativa se sumó con mayor o menor extensión y/o entusiasmo al proyecto neoconservador del liberalismo con mercado dominado sin contrapesos por las empresas. Neoliberalismo se le llamaría. La Thatcher declaraba muerta a la sociedad, o mejor dicho, la declaraba inexistente y la izquierda no tenía fuelle ni ideas para enfrentarla. Peor aún, en lo medular no la contradijo y en la práctica adhirió a los principios esenciales del capitalismo en su versión más salvaje. Contribuyó también  la debacle soviética y de su bloque. A fines de 1989, con la caída física del propio muro, la legitimidad de la izquierda menguó en todos los rincones de Europa, inclusive en los países socialdemócratas escandinavos.

Hoy, la Unión Europea es devastada por la gran recesión que asola a los capitalismos reales desde 2008. No repetiré aquí los guarismos de las tasas de desempleo, la jibarización de los servicios sociales, etc.. 

Sorprendentemente la crisis es manejada precisamente por quienes la provocaron: la derecha de la Merkel, Rajoy y Cameron. En tanto las izquierdas europea pagan tributo a su pasado reciente y las gentes no les perdonan su anquilosamiento y ausencia de una diferenciación sustantiva con las derechas, es decir con las causas de la crisis: la estabilidad macroeconómicas de los países: a cualquier precio: es decir, al precio de la precariedad generalizada del trabajo y la sociedad.

Las últimas elecciones para el Parlamento Europeo han mostrado a la ultraderecha xenófoba y euroescéptica (o, lo que es lo mismo, ultranacionalista) avanzando (especialmente el Frente Nacional en Francia) no obstante que el Partido Popular Europeo haya conseguido una pequeña ventaja.

Las izquierdas tradicionales, en los principales países del centro y sur de Europa han sufrido derrotas importantes, más que en manos de las derechas “populares”, asestadass, propinada  por fuerzas políticas de izquierda emergentes desde los movimientos sociales, en particular en España y Grecia y con más data en Italia.

Volviendo al inicio de este artículo, la pregunta del millón es si las izquierdas chilenas (tanto las que están en el gobierno, como las que se encuentran fuera del gobierno) abandonarán el “patrón europeo socialdemócrata” de los tiempos en que los chilenos vivieron el exilio en el Viejo Mundo, y se anquilosarán y seguirán esforzándose en mantener los equilibrios macroeconómicos que requiere la economía de mercado con hegemonía de las empresas y de una plutocracia que crecientemente se hace cargo de la escena.

Por la otra parte, lo cierto es que, desde los movimientos sociales chilenos aun no se han parido fuerzas políticas capaces de precipitar una realidad nueva, un nuevo espectro o nueva gama de opciones en las izquierdas. Sin embargo de ello, todo indica que las cosas pueden empezar a caminar en esa dirección, que nuevas fuerzas políticas se urdan y fragüen en los movimientos sociales que sacuden al país desde hace ya varios años, con mucha más fuerza y nitidez, si es que no está ocurriendo ya.

Los dirigentes de "patrón europeo", al menos, deberían poner atención a la disputa en el PSOE por la Secretaría General, que se da en medio de consignas que llaman a "terminar con la desigualdad". 
Como se ve, en todas partes se cuecen habas.

miércoles, 11 de junio de 2014


(En Chile)

Nos piden el reloj

y nos bajamos los pantalones(1)



Guillermo Arenas Escudero




La americana General Electric quiere comprar la muy francesa empresa Alstom (Alsthom) que conocemos sobradamente pues es una de las proveedoras de trenes del Metro de nuestro Santiago de la Nueva Extremadura.

Pero los franceses ponen todo tipo de trabas para que la compra se consume. Los galos son así. Suelen abrazarse a la bandera patria y su actual discurso sobre el laissez-faire, en el caso de ciertos símbolos, queda solamente en eso: en un discurso.

(Apostaría doble contra sencillo que si esta disyuntiva se diere en Chile, nuestro fríos mercaderes y los últimos 7 Gobiernos (cualquiera de ellos) habrían entregado Alsthom, de primera, al precio que se ofreciere y de seguro algo habría quedado "en la pasada" para alguno de nuestros patrióticos bancos).

Pero, no se crea que aquel problema le pertenece en exclusividad a los muy nacionalistas entonadores de La Marseillaise.

David Cameron, el británico Primer Ministro conservador amante del neoliberalismo hasta la oblación, ha recibido graves críticas en la Cámara de los Comunes. Se le ha gritado pro-yanqui, en una flemática acepción: “porrista” de los americanos.

El caso es que, a la importante farmacéutica Astra Zeneca, que tiene su sede central en Londres, con una plantilla de 62.000 empleados y utilidades por 11.500 millones de dólares al año, la quiere comprar la estadounidense Pfizer.

Pfizer, con una de esas sonrisas filosas, tan del carácter anglosajón, ha garantizado que las fábricas existentes en suelo inglés seguirán funcionando e, inclusive, que el centro de investigación que Astra Zeneca construye actualmente en la Universidad de Cambridge, será terminado sin contratiempos. Entre anglos de ambos lados del Atlántico no se sacan la suerte y el parche que llevan en uno de sus ojos, en ambos casos, son inocultables. Ninguno le cree al otro. Menos cuando muchos recuerdan una promesa idéntica, que hiciera la empresa gringa-americana Kraft Foods, la que al comprar la fábrica de chocolates Cadbury se comprometió a no cerrar ni una de sus factorías ni talleres. Al poco tiempo, los gringos-americanos, los cerraron todos y los gringos- británicos tuvieron que tragarse la humillación.

(En Chile la palabra de un corsario, de un pirata, o de un angloparlante cualquiera, pesa una tonelada. Hasta ante un castellano ríspido nos inclinamos dóciles. Confiamos en ellos hasta la saciedad. Al punto que, hasta hoy, uno de sus descendientes guía a las gentes de Chile, ética, política y socialmente desde el diario más antiguo de habla hispana.)

(Un detalle: es un secreto a voces que la Pfizer solamente pretende, con la compra de Astra Zeneca, evadir, eludir, escaquear impuestos. "Elusión" voceamos en voz baja y sin decoro en nuestra larga y angosta tierra, no sea que se ofenda o espante un inversionista).

Como si todo aquello fuese poco, en Estados Unidos, encabezados por los Departamentos del Tesoro y Defensa, más de diez agencias federales, participan en una “Comisión de Inversiones Extranjeras” (Committee on Foreign Investment in the United States. CFIUS) las que juzgan si se otorga una autorización para que capitales extranjeros ingresen a EE.UU..

Las razones más comunes que se dan para impedir el ingreso de capitales foráneos al territorio gringo son “seguridad nacional” y “sectores cruciales y/o fundamentales para el país”.

Más aún. No sólo la CFIU impide el ingreso de capitales extranjeros a EE.UU. también las protestas del Congreso y la “prensa libre” del país. No hace mucho (2006) el gobierno de Dubai por intermedio de una empresa estatal, quiso comprar 6 terminales portuarios de Nueva York. Fue tal la “presión patriótica” norteamericana, que como podemos imaginar: Dubai desistió de la compra.

Ronald Reagan y Margaret Thatcher deben estar revolcándose en sus tumbas y la indignación debe alcanzar al mismísimo Milton Friedman por estos devaneos liberticidas en EE.UU., Inglaterra y Francia.

Por nuestro lado, así sea modesto, convengamos que Augusto Pinochet, en su malévolo carácter ladino, debe regocijarse y sacar pecho, por cuanto, en su país (el nuestro) a nadie que venga a “invertir” y “comprar” se le pone obstáculo, cualquiera sea el lugar del planeta de donde provenga y cualquiera sea “la cosa” que le apetezca, pues, como se dice y repite, ello traerá empleo y bienestar.

No faltaba más.

(Dile al tonto que tiene fuerza).


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Fuente: Excelsior 17/05/2014
(1) paráfrasis de una expresión de Roberto Bolaño