miércoles, 31 de diciembre de 2014

EL ABORTO

FISCALES, POLICIAS, POLÍTICOS y CURAS


Guillermo Arenas Escudero



Así como en la Edad Media se discutía, como un asunto teológico de gran seriedad, cuántos ángeles cabían en la punta de un alfiler, acá (en estos tiempos) se discute con singular hipocresía sobre el número de abortos que se practican en Chile cada año.

Mientras el Instituto Guttmacher estima en 160 mil los abortos cada año en nuestro país, el ultra-conservador Instituto Melisa, sostiene que no son menos de 11.000 ni más de 23.000.

Seamos francos, sean 11.000, 30.000, 50.000, 100.000 o 160.000 los abortos en Chile...que se practican...se practican...sólo que ha surgido la duda: ¿dónde? (porque por acá no, dicen las clínicas cuicas)

La Ministra de Salud del actual gobierno expresó su creencia que las chiquillas ABC1 se los practican en clínicas ABC1 (como saben dijo que las cuicas abortan en clínicas cuicas, que es lo mismo, no?)
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S.E. la Presidenta de la República aceptó (le pidió) la renuncia tan pronto se enteró de aquella declaración. Ahora, la Ministra es Exministra.

El destino suele transformar una comedia en una farsa. (No necesito hacer notar que ambas  -Presidenta y Exministra- amén de mujeres,  están y han estado a cargo de la salud pública, militan en partidos primos hermanos y ambas son médicos cirujanos de la Universidad de Chile). A la trágicamente cómica hipocresía respecto del aborto...le sigue la farsa hipócrita respecto de la renuncia. Farsa sobre farsa.

Decir, tanto como intentar negar, que "las cuicas abortan en lugares cuicos", lleva y conllevan el implícito que las mujeres de clase media abortarían en clínicas de clase media y las mujeres pobres...donde puedan y, con suerte, con la ayuda de alguna comadrona.

Esta tragedia cotidiana invade la decencia de la política, de las policías, del Ministerio Público, de la Iglesia Católica, de la prensa...la integridad ética y moral de nuestro país no resiste análisis alguno...ya no nos queda ni la vergüenza.

Carece de decencia la decisión de La Moneda al aceptar (o pedir) la renuncia de la Exministra por el tema del aborto. Negar la existencia del drama del aborto es el equivalente a sostener que en la RDA no se violaron los derechos de sus ciudadanos. Hacerse el ignorante de las magnitudes del aborto en el país (cuiquerío incluido) restablece y reestrena la "Razón de Estado" (ese viejo argumento que prostituye la política y corroe el alma de toda sociedad) como una práctica habitual. La política sigue en caída libre. En esta vuelta La Moneda ha hecho una contribución sustantiva.

Se señala como justificación de la aceptación (o petición) de la renuncia que el aborto es un delito, por tanto, una funcionaria pública al enterarse de él, está en la obligación de denunciarlo. (Les aseguro que no les tomo el pelo y que La Moneda se parapeta en ese discurso falaz). Resulta obvio que la Primera Autoridad de la República, sabe que en Chile se practican abortos....y que no los denuncia...y que no renuncia...por supuesto que no.

Si nos ponemos en el evento que La Moneda es sincera, las cosas se ponen peores.

660 (seiscientos sesenta) Fiscales de planta desempeñan sus funciones a lo largo del territorio nacional todos los días y ninguno de ellos se ha anoticiado que en Chile, se comenten entre 20.000 y 160.000 delitos de aborto. (es como para dejar de pagarles el sueldo, no?)

Decenas de miles de carabineros y policías civiles desempeñan sus funcionaes a lo largo del territorio nacional todos los días y ninguno de ellos se ha anoticiado que en Chile se comenten entre 20.000 y 160.000 delitos de aborto. (es como para darles de baja, no?)

Con todo, deseo afirmar de manera categórica que los fiscales y los policías, con y sin uniformes, no son imbéciles. No, no lo son. Tampoco creo que ellos piensen que los chilenos somos huevones.

Seamos serios, hacen la vista gorda, regorda frente al aborto. Y seguirán haciendo la vista gorda. La hipocresía patria ya se los comió con zapatos y todo. Bienvenidos al gran circo donde el delito de aborto es masivo pero quienes lo cometen pasan desapercibidos.

Habría pagado por ver el señor Cardenal de la Iglesia Católica cuando leyó (se cree que estaba dateado de antes) las declaraciones de la Exministra acerca de dónde aborta el cuiquerío.

Apuesto doble contra sencillo que el Cardenal se fue de soponcio y tan pronto se recuperara vio una oportunidad para repetir una vez más su discurso integrista. Por lo demás la iglesia conservadora puede exhibir a su héroe antiabortista: el cura Gerardo Joannon, que resolvía estos incómodos asuntos, en los grupos ABC1, de la manera que el país conoció. Los niños que el padre regalaba, hoy buscan a sus padres. Pero, el cura insiste que era lo mejor para todos.

Sin perjuicio de todo, la Exministra cometió un error grave. Pero cómo se le ocurre hablar de abortos y cuicas delante de un periodista. No es excusa que la entrevista era sobre otro asunto, que lo dijo cuando se había dado paso a una conversación informal.  

Los periodistas están sometidos a una presión inesquivable y devastadora; la noticia, como la educación, como la salud, etc., hoy es una mercancía, Hasta la Navidad es un gran bazar de mercancías, como no lo va a ser una noticia.

Pero en fin.

El capitalismo salvaje es así y es lo que hay.

[Post scriptum: cuántos abortos se han producido mientras usted leía este artículo?]


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